“Cuando una vida cambia la de otros” – entrevista en el Diario Palentino sobre “El Alzheimer, día a día”

“El Alzheimer, día a día” fue el tema de la entrevista para el Diario Palentino, en la contraportada de su edición del domingo 10 de marzo de 2013.

Hablamos con Esther Marín sobre el libro “El Alzheimer, día a día”. En la pieza, fantásticamente titulada “Cuando una vida cambia la de otros”, comenta:

El Alzheimer es una enfermedad que la sufre el que la tiene, pero la padecen todos los que están a su alrededor. Por ello es necesario contar con alguna pauta, guía o acompañante que ayude al entorno del paciente a sobrellevar mejor este tipo de situaciones.

Podéis consultar la edición online de la entrevista en este enlace.

¡Un saludo!

 

"El Alzheimer, día a día" - Entrevista en el Diario Palentino - Foto de Eva Garrido

“El Alzheimer, día a día” – Entrevista en el Diario Palentino – Foto de Eva Garrido

 

Podéis leer también aquí el texto de la entrevista, extraído del Diario Palentino:

Cuando una vida cambia la de otros

Esther Marín – domingo, 10 de marzo de 2013.
Foto de Eva Garrido.

El Alzheimer es una enfermedad que la sufre el que la tiene, pero la padecen todos los que están a su alrededor. Por ello es necesario contar con alguna pauta, guía o acompañante que ayude al entorno del paciente a sobrellevar mejor este tipo de situaciones.

Esto es lo que pensó el psicólogo palentino Vicente Fernández Merino cuando se propuso plasmar su experiencia profesional en este campo en una publicación que recogiera toda la información que es preciso conocer sobre el Alzheimer y consejos prácticos para «aquellas personas que han recibido la noticia de que un familiar cercano, con el que quizá tienen que convivir, padece la enfermedad de Alzheimer».

El Alzheimer, día a día recoge una serie de cuestiones que ayudarán a hacer más llevadera esta enfermedad, especialmente porque «cuando llega a una familia, en la mayoría de los casos se desconoce».

Fernández Merino insiste en que el Alzheimer impacta sobre el enfermo y su entorno porque a todos les cambia la vida. «El afectado sufre, pero todo el mundo que le rodea también y hay que saber cómo actuar para no perderse», asegura.

Pero si esta enfermedad es dura, los tiempos en los que vivimos la empeoran si cabe. «La crisis ha llevado a un descenso importante de las ayudas a la dependencia y las economías de las familias se han visto muy disminuidas, ya que ellos son los que en el fondo tienen que soportar la enfermedad y hacer frente a sus gastos», especifica Vicente Fernández.

Añade que «hay personas que han tenido que sacar a sus familiares de los centros en los que estaban ingresados, para así poder disfrutar de su pensión y mantener al resto de la familia», lo que implica un descenso en el nivel de atención del enfermo.
La publicación da pautas sobre los siguientes aspectos: los síntomas que delatan la enfermedad; las etapas de la enfermedad y qué características tiene cada una; cómo adaptar el entorno del enfermo para hacerlo más seguro y cómodo; cómo cuidarlo, física y emocionalmente, de modo adecuado; y qué decisiones tomar en los casos más comunes. En su opinión, el mayor problema actualmente es que «los familiares se convierten en agentes de la salud y sustituyen a las estructuras sanitarias».
Este profesional recuerda que no se debe perder la esperanza, ya que las investigaciones en este campo cada día son mayores y se van desarrollando.

«No se ha dado con la cura de la enfermedad, pero se ha descubierto una vacuna que previene y puede paliar algunos efectos», matiza, al tiempo que insiste en que «no hay cura, pero sí esperanza de que aparezca».

Medicina de la longevidad

Hace más de 30 años que Vicente Fernández Merino dedica su vida profesional al mundo de la Psicología Clínica, por lo que su experiencia en el conocimiento del ser humano a través de la enfermedad mental es enorme.
Su próximo objetivo y en lo que está centrado actualmente es en trabajar de lleno en la medicina antienvejecimiento o medicina de la longevidad. Se trata de un tipo de medicina que cubre aspectos físicos y psicológicos «para que las personas vivamos mejor». De esta manera, la teoría es cuidar cuatro aspectos: la alimentación, el ejercicio físico adecuado a cada edad, la actividad mental y el optimismo vital.

La entrevista sobre “El Alzheimer, día a día” está disponible en su versión digital en este enlace.

 

2 Comentarios

  • Carmen Garcia Lafuente 16/03/2013 a las 20:13

    He leido el libro del doctor Fernandez-Merino y, a parte de que es facil y divertido de leer, me parece un libro de gran ayuda, casi indispensable, para cualquier persona que tenga a su alrededor a un enfermo de alzheimer.

    Cada dia se sabe mas acerca del alzheimer.Me pregunto como una persona que reconoce los primeros sintomas del alzheimer en su propio cuerpo se puede ayudar a si misma.Como se prepara mental y fisicamente para enfrentarlo. Que dice la comunidad cientifica acerca de ello?

    • Vicente Fernández-Merino 27/03/2013 a las 16:00

      Le agradezco el interés hacia mi libro y su opinión nos ayuda a mejorar el texto.

      En las primeras fases del Alzheimer, la persona es consciente de que está sufriendo pequeños olvidos, aunque los que le rodean no sean conscientes de ello. Esto puede generar un estado de ansiedad y como consecuencia de éste se pueden cometer nuevos fallos. Mi sugerencia es consultar un buen profesional que haga una valoración y un diagnostico diferencial entre una pérdida de memoria funcional o debida a otras causas. En estas primeras fases se puede producir lo que se ha dado en llamar deterioro cognitivo leve, el cual a veces evoluciona hacia la demencia y en otras ocasiones se queda ahí sin desarrollarse, siendo compatible con los olvidos propios de la edad o alteraciones de memoria benignas. Lo mejor es consultar a especialista, puede ser un neuropsicólogo, que le haga una evaluación para comparar, al cabo de unos meses, si esa pérdida de memoria ha ido avanzando o se ha estabilizado. Si avanza, la consulta con un neurólogo es la opción, de manera que se haga un tratamiento con ejercicios de estimulación y se ponga la medicación adecuada.