Marido de una paciente con Alzheimer: “Yo sí sé quien es ella y aún la amo…”

Sobre las 8,30 de la mañana llegó un señor mayor, como de unos 80 años, a Urgencias para que le suturaran una pequeña herida que se había hecho en uno de sus dedos. Estaba un poco nervioso y pidió por favor que le atendieran lo antes posible, ya que tenía una cita a las 9,30. Una de las enfermeras, viéndole mirar al reloj con cierta ansiedad avisó al médico de guardia para que le echase un vistazo. Al llegar éste y al verle tan apurado le dijo:

“Qué pasa, hombre, la herida no tiene mucha importancia, no se preocupe. ¿Tiene usted otra consulta?”

“No,” -le respondió el anciano- “pero tengo que ir al geriátrico para desayunar con mi mujer.”

“¿Y qué le pasa, está enferma? – preguntó el doctor.

“No más de lo habitual.” -contestó el anciano- “Hace tiempo que está allí porque padece de Alzheimer. Fíjese que desde hace dos años no me conoce ya; ni siquiera sabe quien soy.”

“¿Y usted sigue yendo cada mañana, aunque ni siquiera le conozca, y ni sepa que es su marido?”

El anciano sonrió y contestó:

 

Ella no sabe quien soy, es verdad, pero yo sí sé quien es ella y aún la amo…

 

La respuesta emocionó al médico de tal manera que, a duras penas pudo contener sus lágrimas. Cuando comentó la historia con la enfermera no pudo por menos de confesar: Ese es el tipo de Amor con el que he soñado toda mi vida. El que pervive a través del tiempo, acepta lo que venga y actúa con total generosidad.

La historia circula por Internet, pero certifico que otras muy  parecidas las he podido vivir y aún me sigo emocionando con ellas. Y es que el Amor, así, con mayúscula, echa los lazos más intensos a través de esta enfermedad. Pero es imprescindible para ello haberlo vivido anteriormente con toda su fuerza y verdad.

Un Comentario

  • jose luis 25/12/2016 a las 4:44

    es el amor mas bello, en las buenas y en las malas hasta que dios no separe en lo fisico pero nuestro amor vivir para la eternidad