MI BIOGRAFÍA

“Si podemos curar, curaremos; si no podemos curar, aliviaremos y siempre, consolaremos”

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Doctor en Psicología por la Universidad Complutense de Madrid. Especialista en Psicología Clínica, especializado en Neuropsicología.

He dedicado mi vida profesional al mundo de la Psicología Clínica desde hace más de 30 años así que, en el ligero equipaje con el que viajo, mi prenda más valiosa es la experiencia en el conocimiento del ser humano a través de la enfermedad mental.

Sigo creyendo en aquella máxima que me inculcó mi padre, desde su actividad como médico rural: “Si podemos curar, curaremos; si no podemos curar, aliviaremos y siempre, consolaremos”. Así que ese ha sido mi criterio cuando he visto personas y familias traspasadas por el dolor de la enfermedad.

Ejercí la práctica clínica en grandes hospitales, como el Complejo Hospitalario “San Luis” de Palencia, en el que fui Jefe de la Unidad de Demencias y Neurociencias, después en la práctica privada en las ciudades de Palencia y Valladolid, donde aun permanezco. Durante algún tiempo estuve cerca de los procesos del envejecimiento trabajando en algunas Residencias de ancianos y gestioné la los Servicios Sociales de la Diputación de Palencia. Y siempre he simultaneado esta práctica asistencial con la docencia universitaria, primero en la Universidad Complutense y actualmente en la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED).

Me gusta la divulgación científica de manera práctica, es decir que sea comprensible por todo el mundo y que pueda ser de utilidad para su vida diaria. Por eso colaboro regularmente con diversos diarios y emisoras de radio y televisión. Por eso también me decidí a escribir el libro “El Alzheimer, día a día”, dejando atrás otras publicaciones más científicas (“Déficits neuropsicológicos en alcoholicos” “Características Neuropsicológicas en la ancianidad”) y artículos en revistas de ese tipo.

Desde hace más de 20 años me preocupa el paso del tiempo sobre las personas y cómo cambia este hecho su  manera de estar en el mundo. No solo desde el aspecto patológico sino también desde el preventivo, desde la llamada medicina antienvejecimiento, tarea que me ocupa, de manera preferente, en la actualidad.

Soy miembro de diferentes Sociedades Científicas que atañen al ámbito de la Neuropsicología, la Psicología Clínica y de la Sociedad Española de Medicina Antienvejecimiento y Longevidad (SEMAL).

Ah, se me olvidaba, también pertenezco a la Academia de Gastronomía de Valladolid. Soy el Académico letra K. Y es que me encanta comer para disfrutar y para vivir. Una afición que, sin duda, me durará mientras viva.