Enfermedad de Alzheimer: Primeros síntomas

La pérdida de memoria es el síntoma inicial más común en los pacientes con la Enfermedad de Alzheimer, tanto para hechos recientes como remotos. Se produce también un descenso de la capacidad para resolver problemas. Los pacientes pueden mostrarse cada vez más reiterativos y se sienten confusos y perdidos. La personalidad, la capacidad de juicio y las relaciones sociales disminuyen lentamente, mientras que aumentan la irritabilidad, la inquietud, la ansiedad y la depresión.

La Enfermedad de Alzheimer es de naturaleza progresiva. Aunque los síntomas iniciales pueden ser leves, tarde o temprano el paciente acaba por ser incapaz de realizar las tareas cotidianas, y no puede quedarse solo, al estar totalmente incapacitado. En los casos más avanzados no pueden hablar y ni siquiera pueden comunicar sus necesidades más básicas.

Para establecer el diagnóstico es necesario realizar una historia clínica y exploración física adecuadas, evaluar el estado mental y funcional del paciente, obtener una información fiable de terceras personas y valorar la presencia de delirium y depresión.

La etiología de la Enfermedad de Alzheimer no se conoce totalmente y en la actualidad no existe un tratamiento curativo. Las opciones terapéuticas están encaminadas a la mejoría y retraso de los síntomas y pueden clasificarse en dos categorías: Farmacológicas, que intentan mejorar el metabolismo cerebral, la neurotransmisión y/o evitar el daño o muerte neuronal y Neuropsicológicas que pretenden el mantenimiento y recuperación de la función.